Principales Cuestiones
Emitir esta pastoral, es ofrecer ayuda a la persona
homosexual, dando "testimonio de la verdad de la humanidad en el plan de
Dios". Únicamente sobre este sólido fundamento, podemos ofrecer asistencia
a nuestros hermanos que, aunque lo reconozcan o no, están experimentando dolor
y confusión debido a su orientación homosexual.
La enseñanza de la Iglesia sobre el maravilloso regalo de la
sexualidad está basada en los principios de la ley natural.
El Segundo Concilio Vaticano no vaciló al aceptar el
concepto de la ley natural. Este concepto incluye el hecho de que Dios creó al
universo con un plan prudente y amoroso para con Su creación.
El plan de Dios es la
ley eterna en cuanto a que ésta es la ley que Dios ha determinado y deseado
efectuar y crear. La ley natural es parte de la ley eterna, por la cual los
seres humanos de la creación tienen inteligencia y libertad y pueden cooperar
libremente en la realización del plan de Dios, solamente cuando uno reflexiona
acerca de la enseñanza de la Iglesia sobre la sexualidad como "una
enseñanza fundada en la ley natural, iluminada y enriquecida por la revelación
divina"5, puede uno percibir su gran belleza.
Parte del plan de Dios es que la sexualidad sea un regalo
que capacite a la persona humana de modo que ésta pueda ser dadora de vida. El
objetivo final del fruto de la sexualidad es la creación de la vida humana, a
través de los actos propios del hombre y de la mujer dentro del matrimonio.
Estas leyes de la naturaleza, ordenadas por Dios, dictan la existencia una complementariedad
física y psicológica entre el hombre y la mujer, que está ordenada hacia la
exclusividad dentro del matrimonio, donde el hombre y la mujer se dan apoyo
mutuamente, y hallan la culminación de su gloria en la procreación.
La Congregación para la Doctrina de la Fe dejó claro que:
"aunque la inclinación homosexual de la persona no es pecado, es más o
menos una fuerte tendencia dirigida hacia algo que es un mal intrínsecamente
perverso y por lo tanto, dicha inclinación, por sí misma deberá ser vista como
un desorden objetivo".
La orientación
homosexual viola la armonía natural de la persona en relación al propósito
apropiado de su sexualidad e inclina a la persona hacia "actos que son
contrarios a la ley natural". .
: "Si seguimos el modelo de Cristo Jesús al actuar, nos
veremos movidos a compartir Su compasión y comprensión, al mismo tiempo que nos
mantendremos firmes en nuestra obediencia a las enseñanzas de la Iglesia a
pesar de las presiones que quieren llevarnos a lo contrario... al hacer esto,
estamos aceptando al hombre o a la mujer homosexual como un miembro de la
Iglesia y de la sociedad.
Estamos llamando y ayudando a la persona a la misma virtud
de la castidad a la cual estamos animando a las personas casadas o solteras de
nuestro rebaño. Estamos dándole el lugar que les pertenece en la Iglesia. Nos
negamos a relegarlos a ellos a una categoría "separada pero igual",
que en definitiva, les niega su dignidad humana básica cristiana.
Sin embargo, la revelación también nos muestra que el desorden,
tanto moral como físico, entró en el mundo por medio del pecado original La
unidad original del hombre y de la mujer, y su habilidad original de ser un don
perfecto el uno para el otro, cooperando con la obra de la creación, ha sido
manchada por el pecado.
El desorden causado por el pecado original afecta el don de
la sexualidad de muchas maneras, especialmente introduciendo la lujuria en el
mundo.
El uso desordenado de las facultades sexuales fuera de su
propósito ordenado por Dios, y la inclinación de actuar de manera contraria a
la naturaleza, es el resultado del pecado original.
• A crear asociaciones con otras familias e instituciones,
para cumplir adecuada y esmeradamente su misión.
• A proteger a los menores, mediante instituciones y leyes
apropiadas, contra los medicamentos perjudiciales, la pornografía, el
alcoholismo, etc.
Autores:
-María Micaela Loro Galán
-Elizabeth Ríos Fernándes
-Andrea Lorena Yzaga Seclen
Autores:
-María Micaela Loro Galán
-Elizabeth Ríos Fernándes
-Andrea Lorena Yzaga Seclen
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